Una empresa de autobuses o autocares mueve cada día a cientos de personas, y cada kilómetro es exposición al riesgo vial. En el transporte de viajeros un siniestro afecta a los pasajeros, a terceros y a la continuidad de un servicio que a menudo depende de un contrato público.
La Comunidad de Madrid ha abierto la convocatoria 2026 de ayudas para reducir la siniestralidad laboral. Una de sus líneas financia la elaboración de Planes de Seguridad Vial Laboral y las medidas que recojan, con hasta el 100% del gasto entre 1.000 y 10.000 euros.
¿Te has parado a pensar cuántos accidentes de tráfico laborales se podrían evitar si los conductores implicados hubieran hecho un curso de conducción segura?